{"id":77,"date":"2019-10-17T03:51:13","date_gmt":"2019-10-17T01:51:13","guid":{"rendered":"http:\/\/losboldosdepilen.cl\/blog\/?page_id=77"},"modified":"2020-07-14T02:28:44","modified_gmt":"2020-07-14T01:58:44","slug":"una-geo-poetica-de-los-rios","status":"publish","type":"page","link":"http:\/\/leonora-m-lombardi.cl\/sitio\/una-geo-poetica-de-los-rios\/","title":{"rendered":"UNA GEO PO\u00c9TICA DE LOS R\u00cdOS"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">PRESENTACI\u00d3N DE CANTO FLUVIAL. GEOPO\u00c9TICA, DE LEONORA LOMBARDI<br> Por Felipe Moncada<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Decir el nombre de un r\u00edo podr\u00eda ser una especie de conjuro en alguna lengua, en que nombrar los elementos de la naturaleza a\u00fan sea un suceso, como dicen algunos antrop\u00f3logos que ocurre en ciertas lenguas primitivas o m\u00e1gicas, las que descubren al nombrar, al traer lo nombrado mediante la analog\u00eda de un sonido con un significado. Con el caudal de significaci\u00f3n simb\u00f3lica que tienen los r\u00edos para la humanidad, sea esta de epifan\u00eda o desastre, nombrar un r\u00edo ser\u00eda un conjuro a gran escala.<br>El largo poema que es&nbsp;<em>Canto fluvial<\/em>, no solo nombra muchos r\u00edos y afluentes, adem\u00e1s los entrelaza como si ellos fueran las&nbsp;<em>venas de la tierra<\/em>&nbsp;que mencionaba Dem\u00f3crito en referencia al af\u00e1n de los hombres de extraer riquezas de la Gea, o los&nbsp;<em>r\u00edos arteriales<\/em>&nbsp;con los que comienza Am\u00e9rica seg\u00fan el&nbsp;<em>Canto general<\/em>&nbsp;de Neruda. Ellos se comunican entre s\u00ed, se presienten y se acompa\u00f1an en sus dispares rutas hacia la mar, que en este poema, tambi\u00e9n es muchas veces el morir, como en la copla de Jorge Manrique.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Leonora Lombardi, o la voz que anuncia, describe e interroga en este poema, hace un recorrido panor\u00e1mico sobre el territorio chileno, o sobre lo que los mapas geopol\u00edticos nos informan que es Chile. Partiendo desde los largos y sinuosos r\u00edos del Norte Grande y llegando al Estrecho de Magallanes, el poema funciona como una descripci\u00f3n documental de las nervaduras del territorio, no solo como canto l\u00edrico de celebraci\u00f3n, pues en gran medida tambi\u00e9n es un canto f\u00fanebre. Cito un fragmento:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Cuidado, dicen las aguas \/ Cuidado que nos acercamos \/ A las cementadas humanas \/ Dice el Maipo medio herido \/ El zapato viejo de una ni\u00f1a \/ De una ni\u00f1a de orilla de r\u00edo urbano \/ Viaja en la oscura espuma \/ Una barrera de pl\u00e1stico \/ Le impide el paso \/ Pesado va cargando aceites \/ Oliendo a orillada muerte (\u2026)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De esta manera el recorrido no es el itinerario buc\u00f3lico que se puede esperar en la poes\u00eda l\u00edrica de la naturaleza, si es que algo as\u00ed puede existir a\u00fan, hay una tensi\u00f3n en el recorrido l\u00edquido y es la huella de los humanos, enti\u00e9ndase algunas actividades productivas o de resumidero, como la miner\u00eda, la sobreexplotaci\u00f3n de los campos, el r\u00edo como vertedero, las riberas en los arrabales de la ciudad, el r\u00edo como cicatriz. Ya desde su interrogaci\u00f3n al r\u00edo Lluta, queda en evidencia, cito:&nbsp;<em>\u00bfQu\u00e9 cantos \/ Qu\u00e9 llantos \/ Se han llevado tus aguas \/ Desde que ellos llegaron \/ A tus orillas, disciplinando tus pasos \/ Y enturbiando tus aguas?<\/em>&nbsp; Pero no es posible conocer la magnitud de una p\u00e9rdida si no se ha conocido lo perdido en su apogeo, parece decirnos Leonora, cuando en contraste con lo anterior describe al Lluta en su estado originario, cito:&nbsp;<em>Yo te he visitado, arriba \/ Donde ni\u00f1o y juguet\u00f3n \/ Te despe\u00f1abas desde la roca \/ Formando verdes pozones \/ Donde joven y so\u00f1ador \/ Bajabas a un mar sin fronteras \/ Vestido de nortino saco \/ Y de bailarinas yaretas<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otros aspectos notables y que otorgan continuidad al poema, son el verso libre pero breve y la musicalidad, la que muchas veces se desprende de los nombres de los r\u00edos en sus denominaciones en lengua nativa, la sola menci\u00f3n de los nombres parece una composici\u00f3n abstracta de sonidos que despiertan reminiscencias de una Am\u00e9rica antigua, en contraste con los nombres de los r\u00edos con nombres de exploradores o de militares, que cortan esa melopea. El nombre como denominaci\u00f3n de hito pol\u00edtico en el menor de los casos (Iba\u00f1ez, Imperial, etc.) Vs el nombre como toponimia que encierra una cualidad intr\u00ednseca del lugar (BioBio, Trancura, Maule, Colorado, Turbio, etc.). El sonido propio del fluir de los r\u00edos tambi\u00e9n se destaca a lo largo de los poemas, y se diferencia seg\u00fan sean voces claras de cristalinos fondos de cantos rodados, o roncos rumores de r\u00edos lentos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se podr\u00eda afirmar que este poema dialoga con grandes poemas de la tradici\u00f3n chilena como<em>&nbsp;El poema de Chile&nbsp;<\/em>de Gabriela Mistral, o ese monumento de la autora del Elqui que es&nbsp;<em>Cordillera,<\/em>&nbsp;quiz\u00e1s tambi\u00e9n con esa joya de Juvencio Valle que se llama&nbsp;<em>Chile del Sur<\/em>, o con reminiscencias a textos antiguos o de la tradici\u00f3n universal como el antiguo mito gal\u00e9s&nbsp;<em>La batalla de los \u00e1rboles<\/em>, pues los r\u00edos se personifican y hablan entre s\u00ed, intercambiando&nbsp; quiz\u00e1s palabras de despedida. Con el peso simb\u00f3lico del r\u00edo en la historia y en la historia de miles de pueblos, con su pesada carga arquet\u00edpica, es demasiado largo para una presentaci\u00f3n el camino de buscar congruencias con otros referentes, cada lector tendr\u00e1 su propio contexto, me parece, para relacionar las formas y tem\u00e1ticas de esta poes\u00eda con otros autores y autoras.<br>Me permito ahora una breve digresi\u00f3n hacia el subt\u00edtulo de este libro: \u201cgeopo\u00e9tica\u201d. Reconozco que hasta que la autora no me present\u00f3 los primeros referentes, la geopo\u00e9tica era para m\u00ed un terreno nebularmente difuso, relacionado con autores como Humboldt, Toreau, Heidegger, y en Chile con autores como Luis Oyarz\u00fan, Fidel Sep\u00falveda o Gast\u00f3n Soublette, y eso gracias a las publicaciones de revista Provinciana que ha tenido una preocupaci\u00f3n editorial al respecto, pero nada sab\u00eda de un movimiento a escala mundial que postula llevar un pensamiento ambiental hacia el terreno de la libertad expresiva y el arte de vivir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Menciono esto, a partir del hecho que&nbsp;<em>Canto fluvial<\/em>&nbsp;es un texto planteado desde la teor\u00eda de la geopo\u00e9tica, propuesta y desarrollada en gran parte por el poeta escoc\u00e9s Kenneth White, y que apuesta a un \u201chabitar po\u00e9tico de la Tierra\u201d. En esta poes\u00eda de Lombardi los r\u00edos se abrazan, cual si fueran ra\u00edces de un bosque o sobrevivientes de una antigua etnia de seres l\u00edquidos que lentamente han ido desapareciendo y que van dejando sus restos secos entre las ciudades, esto sin duda es una imagen po\u00e9tica, pero adem\u00e1s es una realidad biol\u00f3gica, y de estos cruces entre ciencia, filosof\u00eda y poes\u00eda, es donde la geopo\u00e9tica se desplaza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Citar\u00e9 un fragmento del ensayo del franc\u00e9s R\u00e9gis Poulet, titulado \u201cRedescubrir la Tierra, abrir el mundo. Breve introducci\u00f3n a la Geopo\u00e9tica\u201d escrito para la revista Provinciana n\u00famero 1, Ediciones de la Universidad de Valpara\u00edso, 2016:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cNo se trata de fundar un movimiento literario, sobre todo porque lo \u201cpo\u00e9tico\u201d no se toma aqu\u00ed en su definici\u00f3n de \u201crelativo a la poes\u00eda\u201d, sino en el sentido de una formaci\u00f3n y din\u00e1mica fundamentales susceptibles de manifestarse tanto en las ciencias como en las artes o el lenguaje. Tampoco se trata de fundar un sistema, al contrario: es un quedarse en lo abierto, rechazando cualquier dogmatismo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y contin\u00faa m\u00e1s adelante en dicho ensayo, afirmando que:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cSe trata de encontrar caminos diferentes para religar la po\u00e9tica a lo geo; es decir, para volver a unir, de forma contempor\u00e1nea, el pensar de la Tierra. Para esto es necesario explorar un campo de posible convergencia que surge desde la ciencia, la filosof\u00eda y la poes\u00eda: la geopo\u00e9tica. El m\u00e9todo del nomadismo intelectual (\u201cnorte, sur, este, oeste \/ mundo antiguo mundo moderno\u201d) y el objetivo de la geopo\u00e9tica, pasan por un estudio de las complejas relaciones entre el yo, la palabra y el mundo; es la b\u00fasqueda de una expresividad nueva, de una po\u00e9tica del mundo. Para esto, \u201cel enfoque geopo\u00e9tico explora primero la v\u00eda arcaica y la voz an\u00e1rquica, antes de encaminarse por otras v\u00edas sin nombre\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y como no relacionar esto con los planteamientos del fil\u00f3sofo de Curepto, Fidel Sep\u00falveda, en su ensayo&nbsp;<em>Materiales para una est\u00e9tica del entorno<\/em>, cito unas l\u00edneas de dicho ensayo:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEcolog\u00eda, \u00e9tica y est\u00e9tica concurren, desde sus respectivas perspectivas, a evidenciar la posibilidad, la necesidad y la urgencia de ir al encuentro de nosotros y de lo otro con una actitud nueva y renovada, instauradora o, a lo mejor, restauradora de algo que se tuvo&nbsp;<em>in illo tempore<\/em>&nbsp;y que se perdi\u00f3 en alg\u00fan recodo del espacio o del tiempo\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Coincide entonces el enfoque interdisciplinario con la vista puesta en un modo de vivir. En el citado ensayo de Sep\u00falveda, escrito en el a\u00f1o 1982 y firmado en Cobquecura, ah\u00ed donde limitan las regiones VII y VIII junto al mar, daba cuenta ya del vertiginoso cambio material, relacionado con un cambio de paradigma que alcanza todas las esferas de las relaciones sociales:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cPareciera que la diversidad va cayendo asfixiada por una fuerza estandarizadora que va desde artefactos, vestuarios, autom\u00f3viles, electrodom\u00e9sticos, hasta espacios urbanos y paisajes rurales ordenados bajo la impronta de la homogeneidad que prolifera a expensas de un pasado que se desfisonomiza, de un presente que se autodevora y niega a responsabilizarse del futuro\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto est\u00e1 escrito hace 37 a\u00f1os y podemos comprobar c\u00f3mo ese camino estandarizador no ha hecho sino potenciarse y afinar sus mecanismos. En fin, se propone esa fusi\u00f3n entre est\u00e9tica y conocimiento, una posibilidad de la poes\u00eda m\u00e1s all\u00e1 de un artilugio ling\u00fc\u00edstico para la instalaci\u00f3n de un discurso en el campo cultural, la poes\u00eda como la posibilidad de un \u201carte de vivir\u201d, que toma hebras de todas las culturas, de todas las \u00e9pocas, para retomar de alguna manera el v\u00ednculo roto con la Tierra, y experimentar en como ello se trasluce a lo cotidiano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para terminar, una an\u00e9cdota.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al principio de esta presentaci\u00f3n recordamos al pasar la copla del poeta Jorge Manrique, que por all\u00e1 por el a\u00f1o 1470 escribi\u00f3 ese verso que muchos de los presentes habr\u00e1n memorizado en la escuela: \u201cnuestras vidas son los r\u00edos que van a dar a la mar que es el morir\u201d\u2026, pues bien, en una visita reciente a la ciudad de Talca, cruzando por el oscuro, y olfativamente inolvidable puente bajo nivel de la uno sur, bajo la l\u00ednea del tren, me sorprendi\u00f3 encontrar fotograf\u00edas pegadas en los muros, parec\u00edan estar unidas entre s\u00ed por una suerte de&nbsp;<em>est\u00e9tica de la ruinalidad<\/em>, con fragmentos de ciudades o eriazos y acompa\u00f1adas de frases, una de ellas era la parodia del verso de Manrique y dec\u00eda: \u201cNuestras vidas son los r\u00edos que van a dar al alcantarillado\u201d, as\u00ed se actualizaba de manera brutalmente realista, ese verso cl\u00e1sico de la poes\u00eda espa\u00f1ola medieval. M\u00e1s tarde supe que se trataba de una instalaci\u00f3n del joven fot\u00f3grafo Luciano Contreras, y que algunos versos eran de Junkop\u00eda, libro de Jonnathan Opazo. Menciono esto pues me impresion\u00f3 vivamente&nbsp; la confirmaci\u00f3n de que para hablar de naturaleza en esta \u00e9poca, casi necesariamente terminamos hablando de ruinas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora que estamos llegando al final de la presentaci\u00f3n, terminemos con un fragmento de Canto Fluvial:&nbsp;<em>Estamos cansadas dicen las aguas \/ Alg\u00fan ocre l\u00edquido del Choapa \/ Alguna oscura espuma del Elqui \/ Un pl\u00e1stico insistente del Maipo \/ Zapatos flotantes en el Cachapoal \/ Han llegado hasta aqu\u00ed \/ En coro bajo ya y sin respiro \/ Hasta aqu\u00ed hemos llegado<\/em>. Parabienes al nacimiento de este poema, que en la voz de su autora Leonora Lombardi, nos sugiere nuevos recorridos posibles por la geograf\u00eda y las cicatrices que llevan y dejan sus habitantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PRESENTACI\u00d3N DE CANTO FLUVIAL. GEOPO\u00c9TICA, DE LEONORA LOMBARDI Por Felipe Moncada Decir el nombre de un r\u00edo podr\u00eda ser una especie de conjuro en alguna lengua, en que nombrar los elementos de la naturaleza a\u00fan sea un suceso, como dicen algunos antrop\u00f3logos que ocurre en ciertas lenguas primitivas o m\u00e1gicas, las que descubren al nombrar, al traer lo nombrado mediante la analog\u00eda de un sonido con un significado. 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