{"id":90,"date":"2019-11-25T01:27:59","date_gmt":"2019-11-25T00:27:59","guid":{"rendered":"http:\/\/losboldosdepilen.cl\/blog\/?page_id=90"},"modified":"2019-11-25T01:30:28","modified_gmt":"2019-11-25T00:30:28","slug":"cardoscuro","status":"publish","type":"page","link":"http:\/\/leonora-m-lombardi.cl\/sitio\/cardoscuro\/","title":{"rendered":"Cardoscuro"},"content":{"rendered":"\n<p>LEONORA\nLOMBARDI<\/p>\n\n\n\n<p>Al leer <strong>Cardoscuro <\/strong>&nbsp;<strong>|| <\/strong>inmediatamente\nrecord\u00e9 un hecho que ocurri\u00f3 hace m\u00e1s de 30 a\u00f1os frente al Jard\u00edn Infantil \u201cT\u00eda\nLuz\u201d en la calle 6 Oriente aqu\u00ed en Vi\u00f1a del Mar.&nbsp; A un podador que estaba haciendo muy bien su\ntrabajo, la Educadora le pidi\u00f3 que entrara al Jard\u00edn a explic\u00e1rselo a los\np\u00e1rvulos, ni\u00f1os de 3 a 5 a\u00f1os.&nbsp; El,\nfeliz, les cont\u00f3 el objetivo de la poda, cu\u00e1ndo y c\u00f3mo deb\u00eda hacerse y los\nbeneficios que ten\u00eda para los \u00e1rboles y plantas.&nbsp; Los ni\u00f1os estaban muy interesados y le hac\u00edan\npreguntas.&nbsp;&nbsp; Cuento esto, porque uno de\nlos ni\u00f1os le pregunt\u00f3, con ansiedad: <\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSe\u00f1or, \u00bfcu\u00e1ndo\nusted aserrucha las ramas, les duele,&nbsp;\nsufren?\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Me encanta\nesta pregunta.&nbsp; Demuestra sensibilidad,\nempat\u00eda.&nbsp; El ni\u00f1o ve\u00eda el \u00e1rbol desde el\npunto de vista del \u00e1rbol!&nbsp; Es la\nsensibilidad que encontramos en <strong>Cardoscuro\n||<\/strong> de Leonora Lombardi. En su \u201cdi\u00e1logo con los objetos\u201d.&nbsp; Es un \u201cdi\u00e1logo\u201d con la naturaleza, con los\n\u00e1rboles, las flores, los frutos, las verduras, las aves, el viento, el campo,\nconsigo misma.<\/p>\n\n\n\n<p>Para ver\nlos objetos desde el punto de vista de ellos mismos y convertir ese encuentro\nen palabras, en poes\u00eda, Lombardi recurre a la soledad y el silencio.&nbsp; Detesta el ruido.&nbsp; En \u201cLo m\u00edo es el silencio\u201d, declara:&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<p>Lo\nm\u00edo es el silencio\/ Nunca la arenga falsamente entusiasta\/ Del micr\u00f3fono al\nmediod\u00eda\/ Nunca la arenga falsamente entusiasta\/ Del micr\u00f3fono al mediod\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>En \u201cHe\noptado por el silencio\u201d, explica:<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed\nme libro de la estridencia\/ Y del habla enreba\u00f1ada\/ Y doy lugar a los p\u00e1jaros\/\nY al mugido de la vaca\/ Al susurro de los vientos\/ Y al suspenso de la gota\/ Y,\ntal vez, nuevamente, \/ Al antiguo mensaje de los dioses.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<p>En los \u00faltimos versos de \u201cYo pido\u201d, dice:<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Yo pido que\ncada s\u00edlaba sin sentido\/ Sea remplazada por silencio\/ Para que oigamos el canto\ndel cherc\u00e1n\/ El deslizarse del gusano\/ El arribo de la espuma\/ La materna voz\ndel silencio.<\/p>\n\n\n\n<p>En los versos finales del poema \u201cMembrillo\u201d, Lombardi&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<p>expone su inquietud y su objetivo como poeta:<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00bfC\u00f3mo hago?\nmembrillo\/ De amarillo apellido\/ Como t\u00fa\/ Para hablar desde el silencio\/ Desde\nel silencio del objeto\/ No desde la lengua\/ Que me filtra y me distancia\/ \u00bfC\u00f3mo\nhago?<\/p>\n\n\n\n<p>La respuesta puede hallarse precisamente en su \u201cdi\u00e1logo con <\/p>\n\n\n\n<p>los objetos\u201d.&nbsp; As\u00ed lo\nilustra su di\u00e1logo con el tomate en el<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;poema hom\u00f3nimo:<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Porque es\nNeruda\/ Quien ha hablado de ti\/ Me quedo casi sin silabario\/ Pero me llamas\nigualmente\/ Desde tu decidido rojo\/ Y tu tersa piel\/ Y me dices\/ Hay todav\u00eda\nsabrosas vocales\/ De tu lengua curiosa\/ Consonantes que me llevan\/ En poemas\nvarios.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Yo te saludo\/ Y celebro\/ El gorrito de\nalas verdes\/ Que te han puesto hoy\/ Que te llevan al mercado.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pero imag\u00ednate antes\/ Me dices\/ En la\nmata ya pesada\/ Del maduro fruto\/ M\u00edrame junto a mi compa\u00f1ero\/ El coligue\nviejo\/ Que cada a\u00f1o me sostiene\/ En su auxiliar trenzado.<\/p>\n\n\n\n<p>Bueno,\nme dices, por fin\/ Ll\u00e9vame a tu casa\/ Ilumina la cocina con mis ojos\/ Y d\u00e9jame\njunto a la cebolla\/ Mi compa\u00f1era de destino\/ Ella baja el tono de mi pasi\u00f3n\ncallada\/ Y yo ruborizo sus l\u00e1grimas de luna\/ En un encuentro de novios\/ Que\nlleva sangre y espuma.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp; El \u201cnoviazgo\u201d de Leonora es con toda la\nnaturaleza.&nbsp; Ella se fija en los objetos,\npor sencillos e insignificantes que parezcan ser para el paseante\nindiferente.&nbsp; Puede ser una casa\nabandonada, puede ser un pasajillo en un cerro porte\u00f1o.&nbsp; Veamos: <\/p>\n\n\n\n<p>\u201cCasa\na orillas de camino\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>El\nbus se detiene\/ Y la ventana me cuenta una historia\/ La vieja casa abandonada\/\nA orilla de camino\/&nbsp; Una higuera le\nacaricia\/ Los aleros del derruido techo\/ Las sucias murallas\/ La puerta de\nenvejecido amarillo zapallo\/ Una palma que alguien plant\u00f3\/ Reclama su espacio\nentre la hojarasca\/ Un ciruelo que nunca nadie pod\u00f3\/ Toma su forma libre entre\nel ramaje\/ Un pimiento curvado y barbudo\/ Ofrece en lluvia sus semilladas uvas\/\nLa ventana descuadrada\/ Las bajas ventanas con barrotes\/ La rejilla rota\/ Qui\u00e9n\nsabe c\u00f3mo y d\u00f3nde la cocina\/ El eco de una conversa\/ La casa est\u00e1 aqu\u00ed\/ A\norilla de la calle\/ Acompa\u00f1ada por la arboleda. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En\n\u201cPasajillo en Playa Ancha\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Un\npasajillo\/ Un pasajillo y no un pasaje,\/ Para que la graf\u00eda me estreche incluso\nla imagen\/ Un pasajillo \u00edntimo\/ Alfombrado de semillas de un viejo&nbsp; pimiento\/ Pero antes de dar la vuelta\/ Y\nentrar en su estrecho pasadizo\/ El olor del jazm\u00edn\/ Me toma la nariz\/ Me\nembriaga la raz\u00f3n\/ Mucho antes de verla\/ Mucho antes de encontrar la mata\/ La\nque metros m\u00e1s all\u00e1\/ Se deja caer en una reja vieja\/ Junto a una buganvilia\/\nUna flor del inca\/ Y un floripondio de invertidas tulipas.&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<p>En \u201cPaseo\ntambi\u00e9n patrimonial por Vi\u00f1a del Mar\u201d nos cuenta de los hallazgos que encontr\u00f3\nen esta ciudad y nos indica donde los encontr\u00f3.&nbsp;\nEmpieza con:<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Parta usted en tres norte con seis Poniente<\/p>\n\n\n\n<p>Y nos\ninvita a hacer nuestros propios hallazgos:<\/p>\n\n\n\n<p>Si\ntiene tiempo d\u00e9se una vuelta por otros barrios\/&nbsp;\nDonde todav\u00eda duermen soleados patios\/ Y la brisa lleva sal y naranjos\/\nY jazmines a las tres de la tarde&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\n<\/p>\n\n\n\n<p>Lombardi\nnos muestra su amor por la naturaleza en poema tras poema.&nbsp; En la segunda secci\u00f3n de \u201cRinc\u00f3n vegetal\u201d,\ndice:&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<p>Voy\na partir muy lejos, hermanos, padres, amigos\/ Pero c\u00f3mo puedp partir, madre\/ Si\nal rozar el boldo dejo mi mano\/ Si al subir la monta\u00f1a entro en su cuerpo\/ Si\nal caminar comprometo mi pie en cada piedra\/ En cada tr\u00e9bol\/ En cada flor\/ Si\nal mirar el bosque\/ Las cortezas se trenzan para ofrecerme un lecho<\/p>\n\n\n\n<p>En\n\u201cAnt\u00edpoda\u201d:<\/p>\n\n\n\n<p>Yo\nconozco cada hoja que cay\u00f3 este oto\u00f1o\/ La rojiza tard\u00eda que se desliz\u00f3 en la\nberma\/ La amarillo p\u00e1lida que se enred\u00f3 en la rosa\/ Y la ocre opaca que\nalfombr\u00f3 mi jard\u00edn.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo\nconozco cada brote\/ De los variados \u00e1rboles de mi ciudad\/ Porfiados\nsobrevivientes\/ De la poda municipal.<\/p>\n\n\n\n<p>La autora\nproven\u00eda de la academia.&nbsp; Pero no quiso\nque la academia la restringiera.&nbsp; En \u201c\u00bfD\u00f3nde\nest\u00e1s Leonora?\u201d se pregunta:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor\nqu\u00e9 dejas que Marcella te cierre la boca?\/ Te ahogue las ideas\/ Te paralice la mano?&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La academia\ntiene su lenguaje y su modo de ver el mundo, que no son el de la poes\u00eda.&nbsp; Por tanto, Lombardi desert\u00f3 de la\nacademia.&nbsp; Lo explica en \u201cYo quer\u00eda\ndecir\u201d,&nbsp; \u201cCuriosidades\u201d, y \u201cTiempo de\npoes\u00eda\u201d:&nbsp;&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201cYo quer\u00eda decir\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSe\ndesaprovecha la ternura\/ De las hembras madres de la especie\/ Que tanto bien\nhace al planeta\u201d\/ Y terminaba diciendo\/ \u201cEl comportamiento afectivo de las\nmujeres madres\/ Es desaprovechado en su potencial socializador\u201d.\/&nbsp; Por eso me fui de la academia\/ No aguant\u00e9 sus\nbozales\/ Su normativa acr\u00edtica\/ Su masculino decir.<\/p>\n\n\n\n<p>En\n\u201cCuriosidades\u201d nos cuenta:<\/p>\n\n\n\n<p>Fue\ncurioso\/ \u201cbeb\u00e9\u201d, me dijo\/ al o\u00eddo la soci\u00f3loga\/ Y \u201cni\u00f1ita habilosita\u201d\/ El\nprofesor en la escalera\/ Yo hab\u00eda publicado mi primer libro de poes\u00eda\/ Yo hab\u00eda\ndefendido mi concepci\u00f3n de universidad\/ En el Aula Magna de esa que alguna vez\nlo fue\/ Alguien puede explicarme?<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho,\nLombardi no es una \u201cbeb\u00e9\u201d ni una mera \u201cni\u00f1ita habilosita\u201d.&nbsp; Puede hablar en tono bajo y afable, pero en\n\u201cEl <\/p>\n\n\n\n<p>Centro\u201d,\nadvierte:<\/p>\n\n\n\n<p>(\u2026)\nno sigo consigna alguna\/ Y me constituyo\/ En peligrosa animala\/ Para\nautoritarios y seductores. <\/p>\n\n\n\n<p>En \u201cTiempo\nde poes\u00eda\u201d proclama su posici\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p>Pendiente\nde la savia\/ Que fluye tronco adentro\/ Del temblor de la peque\u00f1a yerba\/ Que\nvive en la espesura\/ De los ojos amarillos de la perra callejera\/ De la\npaciencia del invierno\/ En la espera del brote.\/ Poes\u00eda de la alienaci\u00f3n\/ Dir\u00e1n\nalgunos\/ Poes\u00eda de la liberaci\u00f3n\/ Dir\u00e1n otros.\/ Yo sigo mi camino\/ &nbsp;En mi di\u00e1logo con los objetos.<\/p>\n\n\n\n<p>El di\u00e1logo con los objetos, el noviazgo con los\nobjetos es tan intenso en la poes\u00eda de Lombardi, que ella a veces siente que se\nha deshumanizado.&nbsp; Lo dice en \u201cDesertora\nde lo humano\u201d y en \u201cBuscada deshumanizaci\u00f3n\u201d.&nbsp;\nEn \u00e9ste confiesa:<\/p>\n\n\n\n<p>Tengo la sensaci\u00f3n de\nhaberme salido de la humanidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero no hay tal.&nbsp;\nSu fina sensibilidad ante el mundo que la rodea es esencialmente humana.&nbsp; Deshumanizada pensamos del humano que no\nsiente, que no se conmueve, que es indiferente.&nbsp;\nO que es hostil al arte.<\/p>\n\n\n\n<p>En los poemas autobiogr\u00e1ficos de Leonora se muestra\nuna intensa emoci\u00f3n.&nbsp; En \u00abLa\nhora\u00bb hay una profunda y conmovedora ternura al hablar de sus padres\ncercanos a la muerte. &nbsp;No puedo no\ncitarlo entero:<\/p>\n\n\n\n<p>Me acerco a mi\nmadre vieja\/ Y casi rozo la muerte\/ En una palabra que no enuncia\/ En un sonido\nque no alcanza\/ En un pie que arrastra\/En una mirada dulcemente fr\u00e1gil.&nbsp; \/M\u00e1s all\u00e1 mi pobre padre viejo\/ Hace piruetas\npara disimular\/ Porque la muerte le ha entrado en sus ojos\/ Y ya no distingue\nel d\u00eda de la noche\/ Yo los llevo al parque\/A ver si los \u00e1rboles los hacen re\u00edr\/\nLes digo aqu\u00ed call\u00f3 una bellota\/ All\u00e1 una casta\u00f1a, les digo\/ Mi madre sonr\u00ede\/\nMi padre le sonr\u00ede\/ El perro le roza el pantal\u00f3n\/ Y es suprema alegr\u00eda\/ Esta\ntarde de oto\u00f1o\/ Que acompa\u00f1o a mis padres\/ Antes de que se los lleve la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;En \u201cD\u00edas en\nla Cl\u00ednica\u201d recuerda, con un realismo &nbsp;impactante\ny sobrecogedor, sus m\u00e1s de 20 horas de hospitalizaci\u00f3n.&nbsp; Empieza:<\/p>\n\n\n\n<p>Por qu\u00e9 cree\nusted que llor\u00e9 desconsoladamente\/ Cuando entraban las enfermeras y auxiliares\/\nY me tomaban y me med\u00edan cuanto era tomable y medible\/ Y me llevaban y me\ntra\u00edan\/ Y todav\u00eda no me acostaba\/ Cuando ya me hab\u00edan cambiado las s\u00e1banas<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, aunque en ambos poemas hay hondo sentimiento,\nno hay sentimentalismo.&nbsp; Leonora, hija\ntierna y amorosa, paciente atribulada en una cl\u00ednica, es inevitablemente poeta\ny convierte en arte sus sentimientos.<\/p>\n\n\n\n<p>CARDOSCURO \/\/ reafirma la maestr\u00eda de Leonora Lombardi como poeta.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Juan Vargas Duarte<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Doctor en Literatura Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de Valpara\u00edso.<\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/p>\n\n\n\n<p>Agosto,\n2017.&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LEONORA LOMBARDI Al leer Cardoscuro &nbsp;|| inmediatamente record\u00e9 un hecho que ocurri\u00f3 hace m\u00e1s de 30 a\u00f1os frente al Jard\u00edn Infantil \u201cT\u00eda Luz\u201d en la calle 6 Oriente aqu\u00ed en Vi\u00f1a del Mar.&nbsp; A un podador que estaba haciendo muy bien su trabajo, la Educadora le pidi\u00f3 que entrara al Jard\u00edn a explic\u00e1rselo a los p\u00e1rvulos, ni\u00f1os de 3 a 5 a\u00f1os.&nbsp; El, feliz, les cont\u00f3 el objetivo de la<\/p>\n<div class=\"belowpost\"><a class=\"btnmore\" href=\"http:\/\/leonora-m-lombardi.cl\/sitio\/cardoscuro\/\">Seguir leyendo<\/a><\/div>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-90","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/leonora-m-lombardi.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/90","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/leonora-m-lombardi.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"http:\/\/leonora-m-lombardi.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/leonora-m-lombardi.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/leonora-m-lombardi.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/leonora-m-lombardi.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/90\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":93,"href":"http:\/\/leonora-m-lombardi.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/90\/revisions\/93"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/leonora-m-lombardi.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}