Leonora Lombardi.
Seudónimo de Marcela Prado Traverso. Poeta y Doctora en Literatura por la Universidad de Stanford. 30 años de experiencia universitaria. Experiencia en talleres literarios con jóvenes y adultos.
Su trabajo poético ha recibido reconocimiento en:
Los Juegos poéticos y Florales 2014 organizados por la Corporación cultural de Viña del Mar, la Universidad de Viña del Mar y el Centro de Extensión del Senado.
El concurso internacional de Poesía Grito de Mujer, República dominicana 2020
El Concurso internacional de Ecopoesía, Tumbes, Perú, 2020
Ha sido jurado del Premio Nacional de Literatura.

 

Entre sus trabajos de creación están:
Cardoscuro (2013)
Flora y fauna poética (2015)
Flora y fauna poética II (2017)
La casa (2019)
Canto fluvial (2019)
Palabras verdes por la vida. Ecopoesía. Poetas UNIVA
Madreselva. Ediciones Altazor, 2021
Geopoética, Trilogía. 2021
Geopoética, Trilogía. 2021
Desde el mar a  la montaña. Antología de Ecopoesía. Ilustraverde, 2023
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Obra en Proceso:
En la difícil convergencia del ahora. Ver

RECONOCIMIENTOS Y PREMIOS


Autores seleccionados para Quinta Edición de Revista Nefelismos

En la frágil convergencia del ahora

En la frágil convergencia del ahora

Deshabitado de mi mismo
Desertor de la ciudad
Entro descalzo en la aldea
Y le sonrío a la mujer
Que nunca se fue de ahí.

Pandemia

Escribiré un verso quebrado
Sin ecos, sin memoria
De una humanidad desaparecida.
Yo no sé si llorarme o reírme;
New York ha quedado desierta
Y la medusa flota por los canales de Venecia
Como una novia largamente rechazada;
Santiago ha quedado cercada
Y el puma ha bajado y golpeado las puertas
Con su hambre largamente postergada,
Y en Tokio la Plaza de los cerezos
Se ha llenado de venados,
Desnudos venados
Repartidos bajo el florido sol,
Yo no sé si llorarme o reírme;
El cielo ha vuelto a ser de los pájaros,
Los barcos están varados…impacientes
Y los aviones dormidos en el hangar.
Se ha detenido la máquina.
La máquina se ha detenido.
Las culebras de asfalto han descansado
Y hemos vuelto a sentir el mar,
Yo no sé si llorarme o reírme;
Sobre el plateado azul de mi ventana
Saltan los delfines
Y el humano insiste solo en su ojo,
Las calles de Roma están desiertas,
Un violín llora por todos desde un balcón,
Las casas se han vuelto refugio,
Volvió a nombrarse ritualmente la palabra alimento,
Yo no sé si llorarme o reírme;
Volvió a nombrarse la palabra vida,
La palabra muerte recuperó su lugar,
Alguien vuelve a asomarse por la ventana,
El beso, el abrazo, la piel sin roce,
Yo no sé si llorarme o reírme;
Porque hoy la humanidad
Ha bajado la cabeza
Y cojea sin oxígeno
Mientras otros,
Largamente confinados,
Se pasean libres
Por las calles de la Gran Ciudad.

El abrazo de la rosa y el cactus
Terminó de convencerme
Teníamos que transitar hacia otros modos
Hacia otros movimientos y afectos
La lección estaba allí cada mañana
Desde siempre había estado allí
En esa pedagogía de silencio y estaciones
El pequeño brote daba conferencia cada mañana
Solo había que observar, observar mucho
¿A dónde íbamos
En ese retórico nosotros
Lleno de abismos y conservados bozales?
¿A dónde en ese transitar hormigueante y sin sosiego
Al que habíamos llegado?
Toda la humanidad detenida
Y el coro natural alzando vuelo,
Asustados, de nada nos sirvió la soberbia
De nada la máquina perfectamente aceitada
Nos quedamos sin voz y sin piernas,
En la cama de al lado se moría sin respiro
Un hombre al que nunca habíamos visto;
Y una mujer entibiaba las manos de su madre ya ida.
El abrazo de la rosa y el cactus
Terminó de convencerme
Teníamos que transitar hacia otros modos
Hacia otros movimientos y afectos.

Esa señora que está ahí
No ama tan distinto a usted
Ese niño de allá
Necesita como usted de su padre
Qué alivio me ha traído este pensamiento
Esta tarde en la que te amo entrañablemente
Como entrañablemente ama todo el mundo
Sin importarme si te volveré a ver
Soltando toda atadura de un amor sublime
Sabiendo que tú al igual que yo
Te lavas la cara a diario
Te suenas a diario
A diario te abrochas los zapatos.
Ahora mismo miro un noticiario
Veo a dos mujeres paseando del brazo
En alguna ciudad del mundo,
Parecen madre e hija
Caminan lento por un paseo peatonal
Mirando las tiendas y las luces
De alguna ciudad del mundo
En una intimidad no tan distinta de la nuestra
Cuando paseamos por la costa
Y yo te muestro emocionada la rompiente
Y tú me miras con ternura
Cuando te digo que las docas sujetan el mundo
Y tú me miras sonriendo levemente.

A veces sentía
Que todo estaba dispuesto para nosotros
El gratuito sol de cada día
La rompiente de la ola en la pupila
Una flor ofrecida al paso,
Un pájaro rozándonos el oído
El hombre, la mujer
Que se cruzaban en nuestro camino
En pupila de encuentro y sonrisa,
Pero cuando poníamos la mesa
Todas las mañanas del mundo
En todas las esquinas del mundo
Muchos quedaban fuera
Por qué tantos quedaban fuera
Si las canastas estaban llenas de alimento
Y de vinos y mistelas las bodegas?.
Cómo habíamos llegado a perder la sonrisa
Y a voltear la cara?
Cómo habíamos llegado a ser tan indiferentes
Y a voltear la cara?

No volveré a pisar una notaría
Aunque me pidan la documentación
Para entrar al campo santo.
No volveré a encender un electrodoméstico
Aunque mi madre deje de visitarme.
El notario y mi madre son poderosos
Pero más poderosa es esta enorme porfía
Que me lleva por fin a la libertad.

Sabidurería o la detención
Ahora solo puedo responderte que
Será cuando tenga que ser
Sabrá cuando tenga que saber
Podrá cuando tenga que poder
Y vendrá cuando tenga que venir.
Ahora solo quiero hacer
Lo que estoy haciendo
No hay nada más importante
Que pelar esta naranja
Hacer este punto del bordado.
Todo lo que quiero hacer
En este segundo de mi vida
Es pelar esta naranja
Cruzar dedo y lana
En este punto del bordado.

Las fotos me producen
Una profunda nostalgia
Una batalla perdida con el tiempo
El tiempo
El tiempo
El tiempo
Implacable verdugo.

¿Puede el tiempo humano
Detener la ola bailarina
Que ondula turquesa
En la fiesta de los mares?
¿Puede el espacio humano
Alcanzar la titilante estrella
Que ilusiona sus ojos
En la fiesta de los cielos?

Pestañear de ciegos
Es el tiempo de los humanos
Tanteo de ciegos
Es el caminar de los humanos.
Pero no lloremos, hermanos
Porque en la espera de cada día
En la consciente espera de cada día
Está la heroica grandeza
De nuestro gusano pasar.

El miércoles no es martes ni jueves
Sino miércoles,
El dos nos es uno ni tres
Sino dos,
El invierno no es otoño ni primavera
Sino invierno,
La mañana no es noche ni tarde
Sino mañana,
Marzo no es febrero ni abril
Sino marzo,
El presente no es pasado ni futuro
Sino presente,
Ahora no es antes ni después
Sino ahora,
El amor no es antes ni después
Sino ahora,
No a la interpretación
El objeto desnudo
El hecho desnudo
Así vendrá la duración
La desautomatización
El amor al instante
La vivencia del segundo


Eran ecos de madres
De madres borradas por el viento
En virutas de vientos cruzados
Un viento tibio que venía de Oriente
Un viento opaco detenido en Occidente
En algún patio en medio del mundo
Se reunían las madres
Se reunían las madres
Con sus manos y sus pies
Y sus ojos y sus zapatos
Y entonaban una canción
No de cuna sino de pasto
De pasto grueso y ondulante
Con el viento tibio que venía de Oriente
Donde el niño y la gacela hacían nido
Y se acurrucaban al anochecer
Cuando los vientos y los cantos
Se hacían un solo eco de madres.

Busco un verso
Musical
Luminoso
Como un cantor
De zapatos amarillos
Que en medio de la noche
Afina notas con su grillo.

Deja que el polvo
Se acumule en tus muebles
Para que entre tú y las cosas
Vaya grabándose el diálogo
El diálogo de los lentos días
De los lentos días que vienen.
No te preocupes si tu madre viene a casa
O si alguno de tus amigos llega sin aviso,
No tienes que dar ninguna explicación
Ni a tu madre
Y menos a tus amigos,
Porque si has dejado acumular
Polvo en los muebles de tu casa
Ya entrada de edad como estás
Es que la conversa entre tú y el polvo de tus muebles
Cuando escribes por ejemplo: por aquí ya pasé
Te hará más amable la desmemoria
De los lentos días que vienen
El diálogo de los lentos días
Entre tus cosas y tus manos
Compañeras hasta el final.

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